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| Monumento dedicado en honor a los héroes de la Guerra de Crimea. Waterloo Place, Londres. Florence Nightingale es la figura de la izquierda. Wikipedia |
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| Detalle de la foto anterior. Wikipedia |
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| La "Rosa de Nightingale" |
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| Tumba de F. N. |
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| Monumento dedicado en honor a los héroes de la Guerra de Crimea. Waterloo Place, Londres. Florence Nightingale es la figura de la izquierda. Wikipedia |
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| Detalle de la foto anterior. Wikipedia |
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| La "Rosa de Nightingale" |
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| Tumba de F. N. |
A.D. 1508 die 16 Novembris hora 3 legit filia Medrano in Catedra Canonum.En el Año del Señor de 1508, día 16 de noviembre, a las 9 horas, leía la hija de Medrano en la Cátedra de Cánones.Se cree que en 1508 llegó a impartir clases en la Universidad en sustitución de Antonio de Nebrija.
La fama de tu elocuencia me hizo conocer tu gran saber de estudios antes de haberte visto nunca. Ahora, después de verte, me resulta aún más sabia y más bella de lo que pude imaginar, joven cultísima. Y después de oírte me ha causado gran admiración tu saber y tu ornada oratoria, sobre todo tratándose de una mujer llena de gracia y belleza, y en plena juventud. He aquí a una jovencita de bellísimo rostro que aventaja a todos los españoles en el dominio de la lengua romana. ¡Oh felices padres que engendraron tal hija! Debes mucho, clarísima niña, a Dios omnipotente y bondadoso por tu inteligencia. Mucho debes agradecer a tus padres que no te dedicaron a los oficios comunes entre las mujeres, ni a los trabajos corporales, en sí tan ingratos por su caducidad, sino que a los estudios liberales te consagraron, que son elevados y de eterna duración. Y te deben ellos a ti no poco, que su esperanza y ambición con tu constancia y gran estudio superaste. Te debe España entera mucho, pues con las glorias de tu nombre y de tu erudición la ilustras. Yo también, niña dignísima, te soy deudor de algo que nunca te sabré pagar. Puesto que a las Musas, ni a las Sibilas, no envidio; ni a los Vates, ni a las Pitonisas. Ahora ya me es fácil creer lo que antes dudaba, que fueron muy elocuentes las hijas de Lelio y Hortensio, en Roma; las de Stesícoro, en Sicilia, y otras mujeres más. Ahora es cuando me he convencido de que a las mujeres, Natura no negó ingenio, pues en nuestro tiempo, a través de ti, puede ser comprobado, que en las letras y elocuencia has levantado bien alta la cabeza por encima de los hombres, que eres en España la única niña y tierna joven que trabajas con diligencia y aplicación no la lana sino el libro, no el huso sino la pluma, ni la aguja sino el estilo. Adiós, y si en algo quieres utilizar mis servicios, estoy plenamente a tu disposición. Otra vez adiós, con el ruego de que a través de alguna carta de tu salud y de tu vida me hagas saber.
3. El tercer documento original que menciona a Luisa de Medrano es del mismo Lucio Marineo Sículo. Se titula De Rebus Hispaniae Memorabilibus, también publicado en castellano como De las cosas memorables de España. La mención se encuentra en la parte final de la edición de 1530, de la que se conservan escasísimos ejemplares:En Salamanca conocimos a Lucía Medrana, doncella eloquentíssima. A la cual oymos no solamente hablando como orador, mas también leyendo y declarando en el estudio de Salamanca libros latinos públicamente.Este libro se reeditó sin el último capítulo en 1533 y en 1539, tras la muerte de su autor y de la propia Luisa de Medrano, a quien se supone difunta, pues ya no se menciona en el testamento de su madre, dado en Atienza a finales de 1527.
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| Luisa como la Sibila Samia |
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| Mary Wortley Montagu con su hijo Edward |
Aunque todos atribuimos a Edward Jenner el descubrimiento de la vacuna contra la viruela, lo cierto es que, muchos años antes, cuando Jenner ni siquiera había nacido, hubo una mujer que extendió por Europa la práctica de inocular a niños y jóvenes con pus de enfermos para inmunizarles frente a esta enfermedad.
Mary, nacida en 1.689, fue la hija mayor de Evelyn Pierrepont, primer Duque de Kingston-upon-Hull, que había sucedido a su hermano como quinto Conde de Kingston-upon-Hull cuando Mary tenía un año de edad. Más tarde, su padre recibió los títulos de Marqués de Dorchester y elevó a Ducado su título original, siendo bautizado en Covent Garden. Su madre, que murió siendo ella aún niña, era hija de William Fielding, tercer conde de Denbigh. El padre de Mary no prestó mucha atención a su educación, pero Lady Mary fue animada a emprender estudios autodidactas por Gilbert Burnet, obispo de Salisbury.
Mantuvo una estrecha amistad con Mary Astell, luchadora por los derechos de la mujer, y con Anne Wortley Montagu, nieta de Edward Montagu, primer conde de Sandwich. Mantuvo con Anne una animada correspondencia. No obstante, las cartas de Anne solían ser copias de escritos de su hermano, Edward Wortley Montagu; y tras la muerte de Anne en 1709 la correspondencia entre Edward y Mary continuó sin intermediarios. El padre de Lady Mary, ahora Marqués de Dorchester, se negó a consentir un matrimonio entre ellos, al negarse a vincular sus bienes a un posible heredero. Cuando Lord Dorchester insistió en otro matrimonio para su hija, Edward y Mary se fugaron en 1712. Los primeros años de matrimonio de Lady Mary Wortley Montagu pasaron en la vida retirada en el campo. Su marido era miembro del Parlamento inglés por Westminster desde 1715, y poco después fue nombrado Lord Commissioner del Tesoro. Cuando Lady Mary se reunió con él en Londres, pronto su ingenio y belleza la convirtieron en una destacada figura de la corte. En 1716 Wortley Montagu fue nombrado embajador ante el Imperio Turco. Lady Mary le acompañó en su viaje, en el que tuvieron oportunidad de pasar por Viena y Adrianópolis antes de llegar a la propia Constantinopla. La embajada fue breve, y fue llamado de vuelta en 1717, pero el matrimonio permaneció en aquella ciudad hasta 1718. La historia de este viaje y sus observaciones de la vida en Oriente se cuentan en las Cartas de la Embajada Turca, Turkish Embassy Letters, una serie de cartas vivaces y llenas de descripciones gráficas; se suelen considerar como inspiración de las siguientes viajeras/escritoras y también de buena parte de la producción artística que se engloba en el concepto de orientalismo.
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Lady Mary, en la época en la que su marido fue nombra- do embajador en Turquía |
Existe un grupo de mujeres ancianas especializadas en esta operación. Cada otoño, en el mes de septiembre, que es cuando el calor se apacigua, las personas se consultan unas a otras para saber quién de entre ellos está dispuesto a tener la viruela...Soy lo bastante patriota para tomarme la molestia de llevar esta útil invención a Inglaterra y tratar de imponerla.”
La técnica descrita consistía, básicamente, en inocular a los voluntarios con pus de enfermos en cuatro o cinco venas abiertas. Lady Montagu había observado la eficacia del método y llegó a probarlo en su propio hijo Edward. A su regreso a Inglaterra, usó sus influencias y sus dotes de persuasión y llegó a convencer a la esposa del futuro rey Jorge II para inocular a su hijo. No fueron estos los únicos monarcas seducidos por el exótico método importado de Oriente: la influencia de Mary Montagu llegó a la corte francesa gracias a la aprobación del rey Luis XV y en Italia toda la familia real de Nápoles fue vacunada en 1777. Mary Montagu no fue una científica en el término más estricto, pero estudió los efectos de la inoculación a través de dos ensayos clínicos: uno con seis condenados a muerte en la prisión de Newgate y otro con varios niños de un orfanato de Westminster. Gracias a esta suerte de experimentos fue como su método se empezó a difundir –y a salvar vidas– por toda Europa.
Lady Montagu fue una mujer excepcional que vivió como quiso sin temer juicios, represalias ni escándalos. Desheredada de la fortuna familiar debido a su apasionado matrimonio, años más tarde se separó y se fue a vivir a Venecia con su nuevo amante, una relación que tampoco prosperó. Fue independiente, se rodeó de intelectuales, escribió, viajó y defendió los derechos de las mujeres. Se dice que, antes de morir en 1.762, a los 73 años, a consecuencia de un cáncer de mama, sus últimas palabras fueron: “ha sido todo muy interesante”.
No se publicaron ediciones académicas de sus obras hasta la segunda mitad del siglo XX:
- The complete letters of Lady Mary Wortley Montagu, 3 vol.s, editado por Robert Halsband, Oxford: Clarendon Press, 1965-67.
- Romance Writings, editado por Isobel Grundy, Oxford: Clarendon Press, 1996.
- Essays and Poems and Simplicity, a Comedy, edited by Isobel Grundy, Oxford: Clarendon Press, 1977, revised 2nd 1993.
Yen España las Cartas desde Estambul no aparecieron hasta 2.017
| Sofía Casanova, en la sala de heridos del hospital de la estación de Varsovia |
Sofía Guadalupe Pérez Casanova nació en (Almeiras, La Coruña, el 30 de septiembre de 1861. Era hija natural de Rosa Casanova Estomper y de Vicente Pérez Eguía, que se casaron dos años después de su nacimiento. Tras el nacimiento del tercer hijo, el padre abandonó a la familia, siendo Sofía todavía muy pequeña, y dejándoles sin recursos. Para sobrevivir vivieron con los abuelos, gracias al apoyo económico del abuelo materno Juan Bautista Casanova Pla, de Ferrol. Pasó su niñez en Almeiras, y después se trasladó junto con su madre y hermanos a Madrid, con los abuelos paternos. Allí estudió poesía y declamación en el Conservatorio. Sus primeros poemas se publicaron cuando ella tenía quince años en el Faro de Vigo. No fue ella sino su madre quien los remitió al periódico al encontrarlos guardados en su habitación. El talento por la poesía de Sofía se reconoció en los círculos literarios más selectos que frecuentaba con asiduidad. A principios del 1880 ya se había ganado un nombre como joven promesa de la poesía.
Con motivo del 75 aniversario de la aparición de la revista Blanco y Negro, se publicó un suplemento especial dedicado a las letrasdonde figuraron 33 escritores, periodistas y poetas seleccionados, entre ellos, Rafael Alberti, Antonio Machado, Ramón Gómez de la Serna, Ramón Pérez de Ayala o Juan Ramón Jiménez, un elenco importante de la cultura española. De las 33 figuras incluidas en el cuadro de honor del suplemento, solo se reseñan estas tres mujeres: Emilia Pardo Bazán, Concha Espina y Sofía Casanova.
Fue protegida por el poeta Ramón de Campoamor, quien la introdujo en las tertulias literarias del conde de Andino, tutor del rey Alfonso XII, y del marqués de Valmar, que se convirtió en un buen amigo y mentor. A través del marqués fue presentada en la corte de Alfonso XII, que organizaba veladas poéticas. A los veinte años era ya una poetisa consagrada. En 1885 el propio monarca costeó la edición de su primera obra, Poesías. Según los biógrafos de Alfonso XII la debilidad que sentía por Sofía se debía en parte al gran parecido físico que esta tenía con la infanta Eulalia de Borbón, hija pequeña de Isabel II.
En las tertulias que frecuentaba, mantuvo trato con intelectuales de la época, entre ellos Emilio Ferrari o Bernard Shaw. Entre las mujeres escritoras que conoció estaban Concepción Jimeno Gil, su amiga de juventud Blanca de los Ríos, Sofía Tartilán, Filomena Dato y Emilia Pardo Bazán.
| Sofía y su marido |
En 1905 decidió instalarse definitivamente en España, cuando tenía cuarenta y tres años de edad. Realizó colaboraciones literarias con ABC, El Debate, Blanco y Negro, El Mundo y Galicia, y su hogar madrileño se convirtió en un espacio de encuentro por el que pasaron Basilio Álvarez, Alfredo Vicenti, Ramón y Cajal, Alberto Insúa, Victoriano García Martí y Castelao, que ilustró su libro Princesa del amor hermoso (1909). Mantuvo una intensa actividad social, pronunciando conferencias y participando en las llamadas "obras sociales".
Aunque afincada en España, Viajaba frecuentemente a Polonia, donde vivían sus hijas. Durante uno de estos viajes, en julio de 1914, estalló la Primera Guerra Mundial., que sorprendió a Sofía cerca de la frontera con Alemania Después de un mes de resistencia abandonaron Drozdowo en dirección a Varsovia, donde se hizo enfermera de la Cruz Roja en una sala de moribundos. Ese viaje al horror, cuentan sus biografías, la hirió profundamente y cambió su vida. Miles de amputados, envenenados con gas (a punto está de perecer así durante un bombardeo). Incluso acude al frente en una misión para llenar un tren de despojos humanos asidos a un hilo de vida y dar sepultura a cientos de cuerpos en la tierra que les ordenaron defender. Ese viaje al horror la escandaliza, la hiere profundamente, le cambiará la vida.
Allí escribe una de las mejores crónicas de su vida: un informe al Gran Duque Nicolás contraviniendo la orden, recibida en el hospital, de asistir solo a los heridos rusos y dejar a los alemanes a su suerte.
Todo esto lo narró en una carta al diario ABC, intentado convencer a sus compatriotas de que no estaba justificada la creciente admiración por los alemanes. Torcuato Luca de Tena, propietario y director del diario ABC le escribió con la propuesta de que se convirtiera en la corresponsal de ABC en la Europa oriental, propuesta que aceptó.
En 1915 el avance alemán obligó a evacuar Varsovia. Siguió trabajando en el hospital hasta que los alemanes entraron en la ciudad y huye con sus hijas en el último tren a Minsk, Moscú y, finalmente, a San Petersburgo, donde la escritora será testigo de la debacle de la Rusia zarista, de la caída de la Corte Imperial de los Romanov y de la Revolución de Octubre. Durante su estancia también fue testigo de la muerte de Rasputín, del Golpe de Estado de Lenin y llegó incluso a entrevistarse con Trotski. Durante las revueltas en Rusia, Sofía recibió de forma accidental un golpe que le produjo problemas de visión de los cuales nunca llegó a recuperarse del todo. La dinastía Romanov estaba a punto de caer y la escritora y periodista fue testigo del momento e informó de ello no sin dificultades, ya que fue perseguida y censurada por sus crónicas desde San Petersburgo, desde donde narró la muerte de Rasputín y entrevistó a Trotski.8 Tras estas crónicas, la censura rusa le prohibió la comunicación con España y su silencio provocó que incluso se la llegara a dar por muerta.
En 1917 fue testigo de la Revolución rusa de 1917, que compartió de nuevo en sus escritos.Durante la insurrección popular del 3 de julio, reprimida con dureza por parte de las tropas gubernamentales, Sofía recibió un golpe accidental en los ojos de parte de uno de los que huían del tiroteo callejero. Las consecuencias de este accidente fueron nefastas para la escritora, ya que a pesar de los cuidados a los que tuvo que someterse no logró volver a ver bien nunca más. A pesar de ello, no dejó de escribir.
En 1918 Polonia logró la independencia y Sofía pudo regresar. En 1919 regresó a España y fue recibida como una heroína con multitud de homenajes. A su regreso a España, en 1919, Sofía publicó dos obras: De la Revolución Rusa,en 1917, publicada en cuatro partes en el diario ABC,y La Revolución Bolchevista: diario de un testigo, en 1920.
| Sofía Casanova, con sus hijas y sus yernos, hacia 1.920 |
Entre 1920 y 1930 escribió más de cuatrocientos artículos y cuatro libros. En 1925 su nombre se barajaba entre los candidatos españoles al Premio Nobel de Literatura. Ese mismo año recibió la Gran Cruz de la Orden Civil de Beneficencia de Alfonso XIII por su colaboración con la Cruz Roja durante la 1ª Guerra Mundial.
En 1906 fue elegida miembro de la Real Academia Gallega. Tras la publicación de su novela La mujer española en el extranjero en 1910, su nombre empezó a figurar en las secciones literarias de los periódicos españoles y a ella se la consideraba una «mujer ilustre» en el mundo literario. Sofía Casanova es una de las pocas mujeres a las que Benito Pérez Galdos elogió. Después de Gertrudis Gómez de Avellaneda, solo Rosario de Acuña había representado sus dramas en el Teatro Español antes que Sofía Casanova. Pérez Galdós estrenó así la primera pieza dramática de Sofía, La madeja, el 12 de marzo de 1913. Aprovechando esta fama, intentó ampliar sus horizontes más allá del mundo de las letras y dedicó parte de su tiempo a la caridad y la educación, presidiendo así el Comité Femenino de Higiene Popular en Madrid. En 1911 entró a formar parte de la Academia Española de la Poesía Española.
En 1931 fue testigo de la proclamación de la Segunda República Española, con la convicción de que iba a ocurrir en su país lo que le tocó vivir en Rusia en 1917. Con el cierre del periódico ABC, perdió el trabajo durante unos meses. Este hecho le hizo aborrecer a los republicanos, sentimiento que fue en aumento hasta que en 1936 escribió uno de sus últimos artículos de su colaboración con el diario: Mirando a Rusia.
Vivió la Guerra civil española desde Varsovia, y desde allí, con el ABC incautado, movió cartas y crónicas en defensa del bando nacional. Rosario Martínez, principal biógrafa de Sofía Casanova, señala que su posición fue utilizada por el franquismo:
Sofía Casanova estaba pasando por unos años horribles de penuria extrema, y pretendía incluso mantener a la familia, una familia que había tenido mucho dinero pero que vivió una larga serie de guerras: la primera guerra mundial, la revolución bolchevique, las guerras de fronteras de Polonia, vivió persecuciones políticas y las pasó canutas. Y Sofía, en un momento determinado, se dejó llevar, quizá con buena voluntad, por los consejos de algunos amigos, y fue muy utilizada. No hay que olvidar que en 1938 la trajeron expresamente a Burgos para un acto de propaganda política. Pero tampoco hay que olvidar que Sofía era una persona de ideas conservadoras y que había vivido la revolución bolchevique y que de buena fe confió en el fascismo. Dentro de su mentalidad fue coherente pero en España se la utilizó mucho más allá de lo que pueda ser ético.
Regresó a Polonia para pasar la Navidad con su familia y le sorprendió el inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939 cuando se produjo la ocupación nazi del territorio polaco, después de la firma entre Hitler y Stalin del pacto de no agresión germano-soviético y cuya consecuencia fue la terminación de la independencia de Polonia, y se vio obligada a huir a una aldea con una de sus hijas y sus nietos.
La intercesión del embajador de España en Berlín le permitió vivir con cierta seguridad mientras contemplaba la barbarie de los campos de concentración.
En 1952 la Real Academia Gallega la nombraba académica de honor.
Sofía murió el 16 de enero de 1958. Aunque había cumplido 97 años y estaba casi ciega, seguía escribiendo, dictándole sus últimas vivencias a sus nietos. No vio cumplido su deseo de acabar sus días en España. Murió 30 de septiembre de 1861-Poznan, Polonia, 16 de enero de 1958. Está enterrada en Poznan, en el cementerio Jean-Marie Vianney en Poznan.
Además de cientos de artículos periodísticos cuentos, novelas, obras teatrales y poesías, vivió y contó cuatro guerras, convirtiéndose en la primera corresponsal de guerra española.
FUENTES:
Wikipedia: Sofía Casanova
ABC: Jesús García Calero. Las cuatro guerras de Sofía Casanova
bLOGS EL PAÍS: María José Turrión. Sofía Casanova, una reportera en la Gran Guerra
LA OPINIÓN: Isabel Bugallal. "Sofía Casanova no interesa a nadie, su figura no da juego"
Para terminar, existe un largometraje documental sobre ella, del que incluyo el trailer
Barbara Strozzi, también conocida como Barbara Valle nació en Venecia el 6 de agosto de 1619, hija de Isabella Garzoni, más conocida como «La Greghetta», y de padre desconocido. Fue bautizada en la iglesia de Santa Sofía en el barrio Cannaregio de Venecia. Aunque el certificado de nacimiento de Barbara no proporciona información sobre la identidad de su padre, se supone que su padre biológico pudo haber sido Giulio Strozzi, poeta y libretista, una figura muy influyente en la Venecia del siglo XVII. Poco se sabe sobre la madre de Barbara, pero los historiadores sospechan que Isabella era una sirvienta de Giulio, ya que tanto Barbara como Isabella vivían en la casa de Giulio y estaban incluidas en su testamento. Aunque Barbara era una hija ilegítima, su padre Giulio se refirió a ella como su «hija adoptiva» y fue fundamental para ayudarla a establecer su carrera como música más adelante en su vida.
Relatos más detallados de la vida de Barbara se refieren al final de su infancia y adolescencia. A lo largo de su infancia, Venecia había sufrido plagas que habían matado a gran parte de su población. Sin embargo, ella sobrevivió junto con su madre y alcanzó la edad de 12 años con la primera Festa della Salute en 1631. En ese momento, había comenzado a desarrollarse como música y comenzó a demostrar un talento vocal virtuoso. Paralelamente, desarrolló la capacidad de comenzar a acompañarse a sí misma con el laúd o la tiorba. En su libro Sounds and Sweet Airs, la historiadora Anna Beer afirma que los dones musicales de Strozzi se hicieron más evidentes en el momento de su adolescencia temprana, lo que llevó a Giulio a organizar lecciones de composición para ella con uno de los principales compositores de la época, Francesco Cavalli.
A la edad de quince años, fue descrita como «la virtuosissima cantatrice di Giulio Strozzi» (la cantante extremadamente virtuosa de Giulio Strozzi). Alrededor del decimosexto cumpleaños de Barbara, Giulio comenzó a dar a conocer activamente su talento musical, asegurándose de dedicarle obras. Posteriormente, Giulio estableció la Accademia degli Unisoni, una subsidiaria de la Accademia degli Incogniti, que también dio la bienvenida a los músicos al círculo social privilegiado. La Accademia degli Unisoni, que operaba desde la casa de Strozzi, se convirtió en el principal espacio de actuación para la joven Barbara, asegurando sus oportunidades de actuar como cantante, así como actuaciones semipúblicas de sus propias obras. En 1637, a la edad de 18 años, Barbara tomó el apellido de su padre, Strozzi, y lo mantuvo hasta su muerte.
Al final de su adolescencia, Strozzi había comenzado a ganar reputación por su canto. En 1635 y 1636, Nicole Fontei publicó dos volúmenes de canciones, llamados Bizzarrie poetiche (Rarezas poéticas), llenos de elogios por la capacidad de canto de Strozzi. La experiencia de interpretación que tuvo en Unisoni la dotó de la pericia vocal que también se manifestó en sus publicaciones posteriores, lo que significa su talento compositivo.
Como joven música, buscó patrocinio, pero no siempre tuvo éxito. Su opus 2, dedicada a Fernando III de Habsburgo y Leonor de Mantua con motivo de su matrimonio, pasó desapercibida. Otros dedicatarios notables incluyen a Ana de Médicis, la archiduquesa de Austria, Nicolò Sagredo, más tarde dux de Venecia, a quien dedicó su opus 7, y Sofía, duquesa de Brunswick y Lüneburg. También se supone que compuso varias canciones para el duque de Mantua en 1665, un año después de sus últimas obras publicadas conocidas.
Poco se sabe de la vida de Strozzi durante la década de 1640. Sin embargo, se supone que era la concubina de un noble veneciano, Giovanni Paolo Vidman. Éste era un mecenas de las artes y era socio de Giulio Strozzi. Aunque, por lo tanto, Barbara nunca se casó con este hombre (ni con ningún otro), esta relación dio lugar a al menos tres, posiblemente cuatro, hijos. Vidman era el padre de su hijo Giulio, luego tuvo dos hijos más, Isabella en 1642 y Laura en 1644, y posiblemente un cuarto, Massimo. No obstante, sus dos hijas se unieron a un convento y uno de sus hijos se convirtió en monje. Una carta escrita después de la muerte de Strozzi informa que «fue violada por el conde Vidman, un noble veneciano. Tenía un hijo que también [es decir, como su padre] lleva el nombre de Giulio Strozzi». Se ha sugerido que la acusación de violación pudo haber sido una historia que circuló para proteger la reputación de Strozzi, ya que tuvo hijos fuera del matrimonio. Sin embargo, hay evidencias que sugieren que fue obligada a mantener esa relación.
Durante este tiempo, hubo tratos financieros entre Strozzi y Vidman. Se cree que otorgó un préstamo que tendría que reembolsarse después de la muerte de Vidman. El interés cercano al 10% podría haber sido una forma de asegurar algún apoyo para Strozzi y sus hijos después de la muerte de Vidman.
Barbara Strozzi murió en Padua el 11 de noviembre de 1677, a la edad de 58 años. Se cree que fue enterrada en la iglesia de los Eremitas. No dejó testamento cuando murió, por lo que, a su muerte, su hijo Giulio Pietro reclamó su herencia en su totalidad.
Se decía que Barbara Strozzi fue «el compositor más prolífico, incluyendo a hombres y mujeres, de música vocal secular impresa en Venecia a mediados del siglo XVII». Su producción también es única en el sentido de que sólo contiene música vocal secular, con la excepción de un volumen de canciones sacras. Fue reconocida por su habilidad poética así como por su talento compositivo. Sus letras eran a menudo poéticas y bien articuladas. La gran mayoría de sus obras impresas fueron cantatas para soprano solista y bajo continuo, por lo que es posible que fueran escritas para ser interpretadas por ella misma. Aunque también publicó obras para otras voces. Su música está profundamente arraigada en la tradición cuyo principal ejemplo es la obra de Claudio Monteverdi. La música de Strozzi evoca el espíritu de Cavalli, heredero de Monteverdi. Sin embargo, sus obras presentan mayor énfasis lírico, basados posiblemente en la extensión de su propia voz, y más dependiente del puro sonido vocal. Muchas de las letras de sus primeras piezas fueron escritas por su padre, Giulio. Posteriormente utilizó textos escritos por colegas de su padre y, sobre todo, Strozzi probablemente escribió la mayoría de sus propios textos.
Se conservan siete volúmenes impresos de sus composiciones. Asimismo, muchas más obras inéditas se encuentran actualmente en colecciones en Italia, Alemania e Inglaterra en forma de manuscrito.
trozzi escribió arias, cantatas dramáticas, madrigales y dúos. Entre 1644 y 1664, publicó ocho libros de música, incluyendo más cantatas que cualquier otro compositor del siglo XVII. La cantata centró su interés, a pesar de que en la primera mitad del siglo XVII estaba siendo desplazada en el gusto popular por la naciente ópera. No sería hasta mucho más tarde en que alcanzaría todo su esplendor como género.
Si queréis oír cómo sonaba una de las composiciones de Barbara, os dejo un vídeo de 4 minutos. L'Ensemble Artaserse (Yoko Nakamura, clavecin - Christine Plubeau, viole de gambe - Angelique Mauillon, harpe - Marc Wolff, luth) et Céline Scheen (soprano) interprètent Che si può fare op. 8 de Barbara Strozzi.
FUENTES:
- Anna Beer: Armonias y suaves cantos, las mujeres olvidadas de la música clásica. Editorial Acantilado.
Kathrine Switzer nació el 5 de enero de 1.947 y fue la primera mujer en correr la maraton de Boston. A las mujeres no se les permitía correr porque "para ellas era físicamente imposible correr esa distancia". Kathrine Switzer se inscribió en el maratón de 1.972 como K.V. Switzer, pero el director de la carrera, Jock Semple, la asaltó tres veces durante la carrera, intentando arrancarle el dorsal. Le gritó "¡Sal de mi carrera y devuélveme el dorsal!" Su novio, que también corría, lo impidió, momento recogido en la foto en la foto. A partir de ese momento su novio y varios corredores más la escoltaron el resto de la carrera para que nadie pudiera molestarla.
En realidad tendría que corregir el título y cambiarlo por "La primera mujer en correr con dorsal en la maratón de Boston", pues otra mujer, Bobbi Gibbs, corría también ese año, llegando a la meta, y también lo había hecho el anterior, pero sin dorsal y camuflada con unas bermudas de su hermano y una sudadera con capucha. Por eso no fue molestada.
Todavía tuvieron que pasar otros 5 años para que finalmente se permitiera a las mujeres correr oficialmente. En 1.966, con ocasión de la carrera número 100 del maratón de Boston, la Asociación Atlética de Boston (BAA) permitió la inscripción de mujeres y se reconoció oficialmente como campeonas a las mujeres que terminaron en primer lugar de la pionera categoría femenina entre los años 1966-1971. Gibb recibió medallas por sus tres victorias en 1966, 1967 y 1968. Su nombre está inscrito con los nombres de las demás ganadoras en el Boston Marathon Memorial en Copley Square. En sus años jóvenes, Gibb corría diariamente 13 millas (unos 8 kilómetros) hasta la escuela, y lo hacía con unas zapatillas de la Cruz Roja porque ni siquiera existían zapatillas de correr para mujeres.
Kathrine Switzer ganó la maratón de Nueva York femenina de 1974 y quedó segunda en 1975, donde logró su mejor marca con un tiempo de 2 horas, 51 minutos y 37 segundos. También logró que todas las mujeres pudieran competir en una maratón.
Otro aspecto de esta foto es la diversidad que representa. Estas mujeres pertenecen a tres países diferentes: Anandabai Joshee, Saranysore, (India); Kei Okami, Tokio, (Japón) y Tabat M. Islambooli, Damasco (Siria), y están vestidas con sus trajes tradicionales.
Todas ellas fueron a estudiar medicina a EE.UU. y a convertirse en doctoras a pesar de los límites que se les impusieron. No era fácil entonces para las mujeres salir de las cuatro paredes de su casa, pero ellas rompieron los estereotipos y aterrizaron en un nuevo país para adquirir conocimientos y ganarse nuestro respeto y el de sus contemporáneos.
“He nacido en una noche de huracán. Volaban tejas, caían arboles y murallas. Así me embelesa el viento, el mar furioso y las olas bravas y arrogantes batiendo las costas graníticas. Y así es también mi carácter”. Porque Ángeles Alvariño (como es normalmente conocida) nació un 3 de octubre (1) de 1.916 en Serantes, Ferrol.
Que María de los Ángeles Alvariño González es una mujer por descubrir lo prueba lo siguiente:
Recientemente, el nombre de Ángeles Alvariño González ha estado en todos los informativos de España y en muchos de otros países, con motivo de una tragedia.
Ángeles Alvariño se llama el buque oceanográfico de alta tecnología que el pasado mayo encontró el cuerpo de una de las dos hermanas secuestradas y asesinadas por su padre en Tenerife. Pero, a pesar de escuchar el nombre del barco mencionado tantas veces, ¿cuántas personas se preguntaron por la persona que estaba tras el nombre y que podía haber hecho para que un barco tan especializado recibiera su nombre? Pocas, supongo. Por eso, hoy voy a intentar rellenar ese hueco.
Ángeles Alvariño era hija del médico Antonio Alvariño Grimaldos y de la pianista María del Carmen González Díaz-Saavedra. Desde pequeña se caracterizó por tener una gran inquietud intelectual y una habilidad especial y gusto por la lectura. Aprendió a leer con tres años y también solfeo y piano.
Realizó sus primeros estudios en Ferrol y el bachillerato en el instituto Concepción Arenal en Ferrol. Con solo 13 años cursó el Bachillerato Universitario en Ciencias y Letras en la Universidad de Santiago de Compostela que finalizó en 1933 con los trabajos finales: "Insectos Sociales" y "Las mujeres en el Quijote". En 1934 se trasladó a Madrid para estudiar la carrera de Ciencias Naturales en la Universidad Central. Se alojó en la Residencia de Señoritas dirigida por María de Maeztu. En 1936, al estallar la Guerra Civil interrumpió sus estudios y regresó a Ferrol y se dedicó a estudiar idiomas (francés, alemán e inglés).
Tras finalizar la guerra y reabrirse las universidades volvió a Madrid donde concluyó sus estudios de Ciencias Naturales en la Universidad Complutense de Madrid.
En 1940 se casa con Eugenio Leira Manso, capitán de la Marina de Guerra Española y Caballero de la Militar Orden de San Hermenegildo. En los años siguientes impartió clases como profesora de biología, zoología, botánica y geología en varios colegios de Ferrol.
En 1948, por razones familiares, se trasladó a Madrid y aprovechó la oportunidad y puso todos los medios por su parte para trabajar en el Instituto Español de Oceanografía (IEO), donde se incorporó como becaria ese mismo año.
En Plymouth fue donde se especializó realmente en zooplancton, dedicándose al estudio de quetognatos, sifonóforos, medusas, eufasiáceos y huevos y larvas de peces. Para obtener las muestras realizaba salidas a la mar. Algunas de corta duración, unas horas, en el pequeño Sula, pero también participó en una campaña de investigación, de varios días, a bordo del buque oceanográfico Sarsia, de 39 m de eslora. La participación activa de Ángeles Alvariño a bordo de estos buques oceanográficos fue un destacado acontecimiento en el mundo de la investigación marina del Reino Unido ya que constituyeron los primeros embarques de una mujer en barcos de investigación de ese país. Se debe notar que aunque en el Instituto Español de Oceanografía habían embarcado investigadoras desde 1921, año en el que Jimena Quirós participó en la campaña organizada por el IEO a bordo del buque Giralda, en el Reino Unido las investigadoras no lo hicieron hasta la incorporación de Ángeles Alvariño. De todas formas, no debemos olvidar que, desafortunadamente, después de 1939, con la dictadura franquista, las investigadoras marinas no pudieron embarcar en buques oceanográficos españoles hasta los años 70.
Vuelta al IEO, solicitó una beca del International Education Exchange Program (Smith/Munt Act), conocida actualmente como Beca Fulbright. El Departamento de Estado de los Estados Unidos se la concedió en 1956, para trabajar durante nueve meses en la Woods Hole Oceanographic Institution de Massachusetts. En la “Woods Hole” trabajó nuevamente sobre zooplancton, bajo la tutela de la prestigiosísima investigadora Mary Sears.
Le gustó tanto la investigación marina que se llevaba a cabo en los Estados Unidos que quiso permanecer en este país, pero como las condiciones de su beca exigían su regreso a España, tuvo que hacerlo. Inmediatamente buscó la manera de regresar y aceptó la oferta del gran investigador marino Roger Revelle para trabajar con él en la Scripps Institution of Oceanography de La Jolla, California, donde se incorporó a mediados de 1958. Allí la siguió su marido, afincándose en este país al conseguir ella la nacionalidad norteamericana.
En la Scripps es donde el genio de Ángeles Alvariño pudo desarrollarse en toda su plenitud gracias a los grandes medios, tanto de materiales de laboratorio, barcos, muestras y de personal científico y de apoyo, que esa institución disponía.
Aquí se centra aún más en el zooplancton, especialmente en quetognatos, sifonóforos y medusas, estudiando muestras tanto del Pacífico como del Atlántico y del Índico. Describe nuevas especies y revisa concienzudamente las ya conocidas. Pero también analiza su distribución geográfica y ecología y relaciona la presencia de ciertas especies de zooplancton con las características de las aguas donde se encuentran, identificando especies “indicadoras” de condiciones oceanográficas determinadas. Fue, por tanto, una pionera en el análisis de indicadores biológicos de los ecosistemas marinos. A una de las especies indicadoras, un quetognato que describió como nueva especie, la bautizó como Sagitta scrippsae, en honor a la institución que la había acogido en esta segunda etapa estadounidense de su vida.
Ángeles Alvariño trabajó en la Scripps Institution of Oceanography hasta finales de 1969. En 1966 había conseguido la ciudadanía de Estados Unidos, sin perder la nacionalidad española. Y en 1967 se había doctorado en la Universidad de Madrid con la tesis Los quetognatos del Atlántico, distribución y notas esenciales de sistemática, publicada por el IEO dos años más tarde. Leyó su tesis doctoral cuando tenía ya 50 años. Nunca es tarde.
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(1) El 3 de octubre es la festividad de San Francisco de Borja, el 4 de octubre, San Francisco de Asís . Por eso, a las tormentas que suelen darse en esas fechas se las llama "el cordonazo de San Francisco"