Mostrando entradas con la etiqueta Alemanas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alemanas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de octubre de 2024

71. Anna Magdalena Bach

 


Anna Magdalena Bach, soprano,  fue la segunda esposa de Johann Sebastian Bach pero no existen datos suficientes ni acuerdo entre los investigadores sobre hasta donde llegó su colaboración con el maestro.

Casi nada se sabe de sus primeros años. Nació en Zeitz el 22 de septiembre de 1.701. Su padre era Johann Caspar Wilcke, trompetista en la corte de Zeitz. Su madre, Margaretha Elisabeth Liebe, era hija de un organista. Por tanto creció en un ambiente musical, aunque ignoramos qué educación recibió en este sentido, excepto que fue alumna de una conocida cantante de ópera, pues enfocó su actividad musical al canto.

A los 20 años fue contratada como soprano  con su padre en algunas ocasiones en la capilla de Zerbst. Y también en la corte  de Köthen, donde coincidió con Bach, un viudo de 37 años con siete hijos. Este dato inclina a los investigadores a pensar que su matrimonio fue por amor, ya que no tiene sentido que una veinteañera que ganaba su propio sueldo (200 guldas anuales) se casara por otro motivo con un viudo con abundante familia que tenía edad para ser su padre.

El príncipe Leopoldo de Anhalt-Cöthen les dio permiso para casarse en su propio alojamiento; el 3 de diciembre de 1721 se casó con Bach, diecisiete meses después de la muerte de su primera esposa, María Barbara Bach.  Tuvieron trece hijos entre 1723 y 1742, de los cuales siete murieron pequeños. Entre los sobrevivientes estaban los compositores Johann Christian Bach y Johann Christoph Friedrich Bach. Residieron en dicho palacio hasta que el príncipe Leopoldo contrajo matrimonio con una princesa de Anhalt-Bernburg a la que Bach consideraba una "amusa" (esto es, "no amante de las artes"), prescindió de la música y de sus intérpretes.

El matrimonio Bach fue uno de los pocos en los cuales ambos cónyuges, marido y mujer, trabajaban en lo que les gustaba y para lo cual estaban dotados, cobraban su propio sueldo y eran reconocidos por lo que valían. Magdalena ayudó regularmente al compositor a transcribir su música. Tuvieron 13 hijos, de los que cinco llegaron a la edad adulta. Anna Magdalena no se dedicó solo a la crianza de sus hijos. Al contrario, continuó cantando, tocando el piano e incluso presentándose en algunos eventos. Se sabe que ella tenía muy buena caligrafía y le hacía las copias de las partituras. Con el tiempo, su caligrafía se parecía tanto a la de Bach  que el manuscrito de las seis sonatas y suites para violín fue considerado un autógrafo de Bach durante mucho tiempo; al final, algunas investigaciones caligráficas modernas demostraron que fue copiado por su esposa). Eso explica  que él tuviera tiempo material para todo lo que incluía su contrato en Leipzig: Debía estrenar una cantata cada semana y día de fiesta, lo que significaba componer, escribir partituras para el coro y los músicos y ensayar con el coro, todo eso en el transcurso de una semana porque  cada domingo estrenaba una cantata, alternativamente en Santo Tomás y San Pablo. Y así cada semana del año litúrgico. Además recibía peticiones para fiestas civiles, bodas y funerales.  Por último, su salario incluía también  dar clase de latín. La ayuda de Anna Magdalena, aunque solo fuera copiando partituras sería indispensable.

El matrimonio Bach fue uno de los pocos en los cuales ambos cónyuges, marido y mujer, trabajaban en lo que les gustaba y para lo cual estaban dotados, cobraban su propio sueldo y eran reconocidos por lo que valían.


Aunque seguramente fue una buena esposa y madre, los hijos del primer matrimonio no vieron con buenos ojos a la nueva madrastra y seguramente nunca perdonarían esta intrusión en su familia; al final de su vida, ya viuda, consta que la abandonaron a su suerte.

Durante el tiempo de la familia de Bach en Leipzig, Anna Magdalena organizó regulares veladas musicales con toda la familia cantando y tocando con los amigos invitados. La casa de Bach se convirtió en un centro musical en Leipzig.

Anna Magdalena, como entendida en música, le ayudó numerosas veces en la copia de partituras: al final, su caligrafía se parecía tanto  a la de su marido que el manuscrito de las seis sonatas y suites para violín fue considerado un autógrafo de Bach durante mucho tiempo; al final, algunas investigaciones caligráficas modernas demostraron que fue copiado por su esposa).

Johann Sebastian Bach murió en julio de 1.750. Como no había hecho testamento, a Anna Magdalena sólo le correspondió la tercera parte de la herencia de su marido. Los ahorros de Bach eran 1.100 táleros, lo que equivalía al sueldo de un año, con el cual tenía que pagar el entierro y sobrevivir como pudiera. Se quedó sola con cinco hijos pequeños: Gottfried Heinrich Bach (1724-1763) que tenía una discapacidad psíquica, Johann Christian Bach (1735-1782), Catharina Dorothea (1708-1777), Johanna Carolina (1737-1781) y Regina Susanna Bach (1742-1809).

El Concejo le concedió la tutela de sus hijos a condición de que no se casase: si así lo hacía, perdería la custodia de estos. Al ver el estado en el que se quedaban la viuda y los hijos, le pagó el dinero que le adeudaba: medio año de salario, 50 táleros; sin embargo, como Bach se había presentado a su puesto (veintisiete años antes) con retraso, se le descontó esta cantidad: al final le quedaron 21 táleros con 10 céntimos.

Una vez fallecido su esposo, el Cantor de la Escuela de Santo Tomás, no tenía ningún sentido que la familia permaneciese en la escuela: como la mudanza era cara (y el Concejo tenía prisa por desalojarlos), generosamente se le concedió una ayuda para trasladarse a otro sitio. Encontró una casita en la Haynstrasse y allí se marchó a vivir con sus cinco hijos.

A Gottfried Heinrich Bach, su hijo discapacitado, se lo llevaron los Altnikol a Naumburg; Carl Phillip Emanuel (hijastro de Ana Magdalena) llevó a Berlín consigo a Johann Christian. Ella se quedó con su hijastra Catharina Dorothea (soltera de cuarenta y dos años), sus hijas Johanna Carolina (de trece) y la pequeña Regina Susanna (de ocho años).

No pudo pagar una lápida ni una cruz aunque encargó para su esposo un ataúd de encina, el mejor regalo que pudo hacerle escatimando dinero de sus exiguos ahorros. Después del entierro, prácticamente se quedó sin recursos: el Concejo, avaro pero generoso, le compró unas partituras de su marido por 40 táleros.

Una vez que se les agotó el exiguo dinero, el Concejo, sabedor de sus problemas económicos, les regaló un par de fanegas de maíz para evitar que pasaran hambre durante un tiempo.

Anna Magdalena recibió bastantes partituras y voces de cantatas de su marido que jamás llegó a vender para poder comer; no ocurrió lo mismo con el resto, la mayor parte del cual lo recibieron en herencia, repartieron y, en ocasiones, malvendieron los hijos mayores de su marido. Aunque seguramente fue una buena esposa y madre, los hijos del primer matrimonio no vieron con buenos ojos a la nueva madrastra y seguramente nunca perdonarían esta intrusión en su familia; al final de su vida, ya viuda, consta que la abandonaron a su suerte. Al final de su vida vivía de las limosnas de sus vecinos.

En el acta de defunción puede leerse: "Mujer pobre de 59 años, Anna Magdalena, nacida Wilkin, viuda de J. S. Bach, Cantor en la Escuela de Santo Tomás en la Haynstrasse, 8"

En cuanto a la posibilidad de que Anna Magdalena también compusiera, En 2014, un profesor intentó probar que la esposa de Bach era también compositora. De hecho, de acuerdo con el documental Written by Mrs. Bach y la información recabada por Martin Jarvis, ella habría escrito el aria de las Variaciones Goldberg y el primer preludio de El clave bien templado,  Libro I.

En 2011, Martin Jarvis, que ejerce la docencia en la Universidad Charles Darwin de Australia) había analizado varios de los manuscritos originales de algunas composiciones de Bach y se dio cuenta que el estilo de caligrafía de Anna Magdalena implicaba que "no era solo una copista". "Su letra carece de la calma y el peso de un simple copista, lo que significa que estaba involucrada en el proceso creativo", señaló Jarvis.

martes, 14 de septiembre de 2021

60. Anna Essinger, la escuela que salvó vidas


 Anna Essinger nació en Ulm el 15 de septiembre de 1879. Era la mayor de los nueve hijos de una pareja judía no observante. A los 14 años tuvo que dejar el colegio para ayudar a su madre a cuidar de sus hermanos más pequeños.

Cuando tenía veinte años, una tía que vivía en los Estados Unidos la invitó a que se instalara con ella por un tiempo. Anna estudió en la Universidad de Madison en Wisconsin y se preparó para convertirse en profesora de alemán mientras se pagaba sus estudios dirigiendo una residencia de estudiantes. Se pagó sus estudios dando clases de alemán y dirigiendo una residencia de estudiantes. Obtuvo un título en estudios alemanes y formación como maestra. En su estancia en los Estados Unidos, Anna entró en contacto con la comunidad cuáquera cuyos principios y valores marcarían para siempre su camino.

En 1926, ella y dos de sus hermanas, Paula y Berthe, abrieron su propia escuela progresista en el pueblo de Herrlingen en Suabia. Al cabo de un año, el ministerio de educación regional describió su enseñanza como "muy hábil, fresca y estimulante", y comenzó a prosperar. Essinger creía que la vida doméstica tranquila en el entorno rural era el entorno educativo más productivo para los niños. Pero eso tenía que superponerse con una rigurosa disciplina académica y social. Uno de sus mandatos repetidos fue "amarse los unos a los otros o, si esto no es posible, al menos respetarse los unos a los otros".

En 1933, por supuesto, todo cambió. La primera pelea de Anna  con los nazis se produjo en abril, cuando a todas las escuelas se les ordenó colocar la esvástica en el cumpleaños de Hitler. Anna y sus hermanas llevaron a sus alumnos a una excursión por el campo de todo el día, pensando que una esvástica ondeando sobre una escuela completamente vacía no haría demasiado daño. Luego, los padres no judíos se vieron sometidos a una presión cada vez mayor para que se llevaran a sus hijos y algunos lo hicieron. Al mismo tiempo, los judíos desesperados descubrieron que la escuela de Herrlingen era una de las pocas que aún estaban dispuestas a aceptar a sus hijos. Cuando el gobierno decretó que ningún niño judío podía realizar el Abitur, el principal examen final de la escuela secundaria, era el momento de actuar.

En octubre de 1933, con el acuerdo de sus padres preparó a los niños para irse de Alemania. Los padres sabían que sus hijos no volverían, pero al menos salvarían la vida.  Anna llevó a un grupo de niños a un "viaje educativo" a Holanda. Su hermana Paula llevó a otro grupo a Suiza y ambas partes siguieron viajando hasta que se reunieron en Gran Bretaña, cuyos habitantes eran entonces totalmente ignorantes de lo que estaba sucediendo en Alemania e incapaces de comprender por qué más de 70 niños y sus maestros habían irrumpido repentinamente en la zona rural de Kent.

Bunce Court
Alquilaron, y luego compraron, una casa solariega del siglo XVII cerca de Faversham.  Bunce Court parecía un nuevo hogar perfecto, aunque los comienzos no fueron fáciles. Los inspectores de educación británicos consideraran la nueva escuela de manera desfavorable desde el principio.  En 1933, Inglaterra todavía estaba segura y la guerra aún no había estallado y la gente no estaba al tanto de lo que estaba sucediendo en Alemania y por qué Essinger y la escuela se habían ido. de allí. Sin embargo, en un año o dos, se habían realizado suficientes mejoras para que los funcionarios locales se dieran cuenta de que la escuela era bastante especial; Essinger se ganó el respeto de las autoridades locales y tuvo defensores de todos los ámbitos de la vida pública. Buscó familias de acogida inglesas para que los niños las visitaran los fines de semana.

A medida que Hitler apretó su agarre, la avalancha de niños refugiados aumentó y Anna acogió a tantos como pudo. Las organizaciones benéficas judías apoyaron a algunos, pagando sus gastos, pero no a todos. Determinada a que Bunce Court no se convierta en una escuela con la etiqueta de "judía", siempre mantuvo una proporción equilibrada  de alumnos que eran ingleses no judíos y pagaban por su educación y sus refugiados.  Sin dinero para personal, los niños debía ayudar por turnos en la limpieza, la cocina y el jardín en tareas sencillas que formaban parte de  su actividad escolar. Desde el primer momento, los alumnos recibían enseñanza de dos idiomas. En el comedor había mesas "en inglés" y "en "francés", donde era obligatorio hablar esta lengua mientras se comía. El sentido del orden de Anna mantuvo las cosas bajo control, pero nunca a expensas de la justicia interna y la democracia. La  indolencia y la intolerancia eran realmente los únicos delitos.

Hubo un momento difícil después de la evacuación de Dunkerque en 1940 cuando Kent fue declarada Área de Defensa. La escuela recibió tres días para evacuar Bunce Court. De alguna manera, Anna descubrió Trench Hall, una propiedad vacía  en Shropshire, donde la escuela pasó el resto de la guerra. 

No todo fue idílico. En 1945,  Anna a prohibió a los alumnos ir a la proyección de "Henry V" de Lawrence Olivier en el cine local,  porque le habían advertido que también se mostrarían imágenes de algunos campos de concentración. En parte, estaba horrorizada de que los niños pudieran darse cuenta de lo que probablemente les había sucedido a sus padres. Pero más tarde confesó a un alumno que también temía que les atacaran algunos de los lugareños más irracionales.

No pudieron regresar a Bunce Court hasta 1946. A lo largo de 22 años, Essinger cuidó y enseñó a más de 900 niños. Cuando los nazis extendieron su alcance, los niños llegaron primero de Alemania, luego de Austria, Polonia, Checoslovaquia e Inglaterra. Los últimos años fueron particularmente difíciles. Su vista estaba fallando, pero lo que es más significativo, los últimos niños en llegar a su escuela fueron supervivientes de los campos de concentración nazis que ya no sabían cómo era la vida normal y, a veces, les resultaba muy difícil adaptarse.

Judíos deportados de Birkenau
Habiendo terminado el trabajo de su vida, Essinger cerró la escuela en 1948 y se retiró, Después de cerrar su escuela, Essinger pasó los años que le quedaban viviendo en Bunce Court y mantuvo correspondencia con sus antiguos alumnos.

Los ex alumnos de Bunce Court regresaron en cada oportunidad mientras la escuela aún existía; después de que cerró, se reunieron durante 55 años más. Se han referido a su "inmenso efecto" en sus vidas, como " Shangri-La " ya estar allí como "caminar sobre tierra santa".

Anna Essinger murió el 30 de mayo de 1960 en Otterden , Kent, Inglaterra.











jueves, 1 de julio de 2021

50. Stephanie Shirley, la matemática millonaria que se hizo pasar por hombre


 Shirley nació con el nombre de Vera Buchthal en Dortmund, Alemania, el 16 de septiembre de 1933. Su padre era juez, de ascendencia judía, por lo que su vida no tardó en verse afectada con la llegada al poder en Alemania del partido nazi. En julio de 1939, Shirley y su hermana pequeña llegaban a Inglaterra como parte de una campaña por poner a salvo a niños alemanes de origen judío. “Estoy viva porque, hace mucho tiempo, unos generosos extraños me ayudaron”, afirmó en una de sus conferencias. Cuando creció lo suficiente para entender lo que había ocurrido, la suerte que había tenido al haberse salvado, tomó una decisión: “Decidí que haber salvado mi vida tenía que merecer la pena”.

En Inglaterra vivió con una familia de acogida con la que creó una estrecha relación y aunque tras la guerra volvió a reunirse con sus padres biológicos, nunca llegó a conectar de nuevo con ellos. Acudió a clase primero en un convento y después en un instituto femenino cercano a la frontera con Gales. En este centro no se impartían lecciones de matemáticas, pero ella recibió permiso para estudiarlas en las clases del instituto masculino de la ciudad. Allí vivió lo que ella describiría después como “seis maravillosos años de paz”.

Tras terminar el instituto, no quiso ir a la universidad. En esa época, contaría después, la botánica era la única ciencia que una mujer podía estudiar y no le interesaba. En vez de eso buscó empleo en un entorno técnico o matemático. A los 18 años obtuvo la nacionalidad británica y cambió su nombre a Stephanie Brook. En esos años, la década de los 50, trabajó en la Estación de Investigación de la Oficina de Correos, diseñando y fabricando ordenadores y desarrollando código para utilizarlos. Durante seis años dio clases nocturnas para obtener un título de matemáticas. En 1957 fue una de las fundadoras de la British Computer Society.


En 1962, tras casarse con el físico Derek Shirley, fundó la compañía de software Freelance Programmers, con un capital de 6 dólares. Su idea, pionera por entonces, era comercializar programas informáticos. Tuvo que convencer a muchos escépticos porque por entonces el software se vendía ya integrado en los dispositivos.

Habiendo experimentado el sexismo en este entorno, uno de sus objetivos era crear oportunidades laborales para otras mujeres, y en su gran mayoría su empresa tuvo solamente empleadas: de los primeros 300 contratos que realizó, solo 3 fueron a hombres. Además favorecía los horarios flexibles y permitía a quien lo necesitara trabajar desde su casa. La abrumadora mayoría de mujeres entre sus filas terminó con la aprobación en 1975 de la Sex Discrimination Act (la ley de discriminación sexual que hacía ilegal favorecer a un género sobre otro). Fue también en esta época cuando adquirió la costumbre de firmar las cartas desde su compañía con el nombre de Steve, precisamente para evitar ser discriminada por ser mujer. "Cuando firmaba las cartas con mi nombre, generalmente ni me contestaban", declaró.

Ella ha contado en varias ocasiones la superioridad y el paternalismo con que la trataron a ella y a su empresa. “En The Times nos llamaban Las niñas de los ordenadores”, contaría ella años después. “Nadie iba a comprar software y, desde luego, nadie se lo iba a comprar a una mujer”.

– Tu empresa funciona porque es pequeña.­– Le dijeron al principio.
– Funciona y es interesante pero no tiene valor estratégico.­– Le dijeron cuando empezó a funcionar. ­
– Bien hecho Steve.­– Le dijeron cuando su empresa valía 3 000 millones de dólares.

Porque la idea de Shirley al final funcionó, se convirtió en una consultora tecnológica de prestigio y su trabajo sirvió para programar horarios de autobuses y también la caja negra del Concorde cuando este nuevo avión salió al mercado. “¿Quién habría imaginado que la caja negra del avión supersónico Concorde iba a ser programada por un grupo de mujeres trabajando desde sus casas?”. La empresa de Shirley llegó a tener 8 500 empleados y su valor en bolsa alcanzó los 3 000 millones de dólares. Se retiró en 1983.

Además de por su labor empresarial, Shirley es conocida por su trabajo filantrópico, centrado entre otros temas en el autismo, ya que el matrimonio tuvo un hijo con trastorno del espectro autista. En 1986 puso en marcha la Fundación Shirley con la misión de potenciar y apoyar proyectos pioneros que tengan un impacto en el campo de los desórdenes del espectro autista con especial énfasis en la investigación médica.

Shirley fue nombrada Oficial de la Orden del Imperio Británico y Dama Comendadora, uno de los más altos reconocimientos que da la corona británica. De mayo de 2009 a mayo de 2010 fue Embajadora del Reino Unido para la Filantropía.

sábado, 22 de mayo de 2021

40. Caroline Lucretia Herschel, la primera astrónoma profesional de la historia


 

Caroline Lucretia Herschel nació el 16 de marzo de 1750 en la ciudad alemana de Hannover. Su padre era un músico militar con grandes inquietudes culturales que procuró dar a sus hijos una educación polifacética que incluía música, por supuesto, pero también matemáticas, astronomía, filosofía y francés. Su madre, por el contrario, pensaba que “para ser amas de casa las mujeres solo tenían que saber escribir y leer”. A escondidas, su padre le daba clases de música y le mostraba los cielos. Pero cuando murió en 1762, su madre la obligó a dedicarse exclusivamente a las labores del hogar y a cuidar de sus hermanos, ya que pensaba que una mujer deforme nunca se casaría. Y es que a los 3 años Caroline contrajo la viruela, que le dejó la cara marcada y a los 10 años tuvo tifus, que atrofió su crecimiento. A escondidas, su padre le daba clases de música y le mostraba los cielos.  

Tanto su hermano William como Alexander eran músicos y con 22 años se fue con ellos a estudiar canto. Era una buena soprano pero, excesivamente dependiente de las directrices de William, cantaba solo cuando este la dirigía.

William Herschel
En 1.772 pudo escapar del yugo materno cuando su hermano William –en aquel entonces un destacado organista y director de orquesta en la ciudad de Bath- la llevó a vivir con él en Inglaterra. A cambio, William  tuvo que garantizar a su madre el pago de una sirvienta que realizara el trabajo de Caroline. Y mientras se ocupaba del cuidado de su hermano, con el que siempre se sintió en deuda, pudo retomar su gran afición, la música, y llegó a ser una destacada soprano.

Poco después de la llegada de Caroline, William compró el libro "Astronomía", de Ferguson, y se enamoró para siempre de la ciencia de los cielos.  A medida que William en su tiempo libre se involucraba cada vez más en la astronomía, le enseñaba a Caroline matemáticas, álgebra, trigonometría y astronomía, además de inglés.

En 1781, William descubrió el planeta Urano, al que llamó 'estrella georgiana' en honor al rey Jorge III, y éste le nombró Astrónomo Real, con un salario de 200 libras al año. A partir de ese momento abandonó su profesión de músico y Caroline la de cantante de ópera. Ambos se dedicarían en cuerpo y alma al estudio del firmamento.

Desde un primer momento, Caroline colaboró con su hermano en el cálculo, diseño y construcción de sus propios telescopios; y le ayudó en la catalogación y revisión de sus observaciones, pues Caroline tenía tanta o más pericia a la hora de mirar por el telescopio, aunque sólo podía hacerlo cuando su hermano estaba de viaje. Mientras él observaba el Universo, ella anotaba los detalles, preparaba las observaciones del día siguiente, calculaba las estrellas que debían ser empleadas como referencia y acumulaba datos para las publicaciones de William.  También pulía y esmerilaba los espejos de los telescopios reflectantes que construían.

En 1783 Caroline descubrió dos cúmulos desconocidos y observó que el espacio estaba lleno de ellos. Los hermanos Herschel llegaron a descubrir 2.500, aunque los hallazgos individuales de Caroline apenas tuvieron crédito.

El 1 de agosto de 1786 encontró su primer cometa, que fue descrito como 'el primer cometa femenino'. El hallazgo fue recompensado por el rey Jorge con un sueldo de 50 libras anuales y con el reconocimiento de la comunidad científica, por lo que se la considera la primera astrónoma profesional. Caroline tenía por entonces 37 años. Durante los años siguientes descubrió otros siete cometas, nebulosas, galaxias espirales e irregulares y cúmulos abiertos que actualmente figuran en el Nuevo Catálogo General.

En 1798 envió a la Royal Astronomical Society su “Índice de observaciones de Estrellas fijas de Flamsteed”, con una lista de 560 estrellas que el astrónomo había omitido.

A la muerte de William, Caroline retornó a su natal Hannover, donde concentró su esfuerzo en la catalogación de los cuerpos celestes que había avistado.

En 1828 le fue concedida la medalla de oro de la Royal Astronomical Society (la siguiente medalla concedida a otra mujer no fue hasta 1.996, a Vera Rubin).

En 1835, con 85 años de edad, fue nombrada miembro honorario de esta Sociedad, ya que ser miembro de pleno derecho estaba vetado a las mujeres.

Caroline redactó  su propio epitafio, que decía  “Los ojos de ella, en la gloria, están vueltos hacia los cielos estrellados”. Caroline murió en Hannover  el 9 de enero de 1848, a los 97 años de edad.

En su honor un cráter de la Luna se llama Caroline Herschell y el asteroide Lucretia se llamó así por su segundo nombre.





jueves, 7 de enero de 2021

24. Fanny Mendelssohn, la compositora silenciada en favor de su famoso hermano


 

Fanny Mendelssohn nace en Hamburgo el 14 de noviembre de 1.805 en el seno de una destacada familia judía que más tarde se convertiría al protestantismo, adoptando el apellido Mendelssohn-Bartholdy. Nieta del filósofo Moses Mendelssohn, su padre, Abraham Mendelssohn Bartholdy, era banquero y filántropo berlinés. La mayor de cuatro hermanos, todos gozaron de una excelente educación, Paul, Felix Mendelssohn, Rebecca y ella misma,​ en una época en que se consideraba normal que las niñas no estudiaran más que lectura, escritura, y las llamadas "artes de adorno", pues su destino "natural" era casarse y criar hijos.

Fanny recibió la misma educación musical privilegiada que su hermano Félix. Sin embargo, su padre, el hijo del filósofo Moses Menselssohn, apoyó la carrera de su hijo varón y prohibió a su hija que se dedicara profesionalmente a la música".

Varias cartas y testimonios de la propia Fanny dan cuenta de cómo su hermano crecía profesionalmente mientras ella se veía obligada a enfocar su carrera a géneros de cámara que pudiese estrenar en la intimidad de su salón. Sus primeros lieder fueron publicados bajo el nombre de F. Mendelssohn. Años más tarde, el mismo Félix reconoció que estos habían sido compuestos por su hermana y no por él. Tuvo que morir su padre para que Fanny alcanzara la libertad para impulsar su carrera artística. Su hermano se siguió oponiendo a que publicara con su propia identidad, pero esta vez Fanny se mantuvo firme. Finalmente, Fanny murió prematuramente a los 42 años, antes de obtener el reconocimiento que merecía. A la muerte de Fanny, Félix recapacitó y publicó algunas de sus obras, aunque la siguió tan rápido a la tumba (murió en noviembre de 1847, seis meses después que Fanny) que poco le dio tiempo a hacer por la divulgación de su música". Fanny no solo componía, sino que era mejor pianista que su hermano. Fanny debutó en público en 1838, interpretando el Concierto N.º. 1 para piano de su hermano. 

En los últimos años, su música se ha convertido en parte del repertorio habitual gracias a numerosas interpretaciones y grabaciones.