En mi búsqueda incesante de personajes para este blog, traigo hoy a alguien a la que creo "haber tardado demasiado en traer". Quizás porque para mí nuestra protagonista era alguien de la que siempre oí hablar durante mi infancia y a la que conocí personalmente en los años ´80. Esa "proximidad" me despistó un poco e hizo que pensara en ella como "alguien que siempre había estado ahí" en lugar de como una de esas mujeres que yo consideraba personas sepultadas por siglos de olvido.
Es una mujer de la que toda mujer que se considere feminista debería besar sus huellas en el polvo de las calles, pero, ¡ojo! la han hecho desaparecer de la historia porque el fanatismo y la intolerancia impone que solo se admita a la que milita "en el mismo partido que yo", ya que fuera de mi partido no puede existir nada bueno. Necesito ahora mismo inventarme una palabra para definirlo "talibanismo ideológico", podría ser. Mercedes Formica está oculta por un burka de hormigón y de silencio que se ha acentuado en los últimos años.
Mercedes Formica-Corsi Hezode nació el 9 de agosto de 1913 en Cádiz. Hija de José Formica-Corsi y de Amalia Hezode y Vidiella; era la segunda de seis hermanos; María Luisa, Elena, Margarita, José y Marita. De familia acomodada, vivió en su ciudad natal hasta los once años, cuando se estableció con su familia en Sevilla, debido a un traslado profesional de su padre, ingeniero industrial, que pasó a dirigir la Compañía de Gas y Electricidad en la capital andaluza; de eso trata el primer volumen de sus memorias, "La infancia".
Sus padres se divorciaron. Su madre, "chapada a la antigua" no consintió el divorcio «amistoso», y quedó a merced de una ley que oprimía a los débiles, lo que suponía, en esa época perder todo: casa, bienes, custodia de los hijos...
Así, su padre que vivía con su amante en Madrid, decidió unilateralmente que su único hijo varón, de 6 años, fuera enviado a un internado en Gibraltar y exigió la residencia obligada de la madre en Madrid con sus cuatro hijas, donde pasaron apuros económicos. (La liquidación de la sociedad de gananciales no se realizó debidamente y los bienes fueron vendidos o disimulados) En teoría el niño debía pasar las vacaciones alternativamente con sus padres, pero esa cláusula no se cumplió con la madre.
La Guerra Civil y la situación familiar la obligó a hacer una pausa en sus estudios universitarios.
Durante la Guerra Civil se casó con Eduardo Llosent y Marañón, intelectual del círculo sevillano, editor de la revista de Mediodía, órgano de la Generación del 27 en la capital hispalense. La pareja residió en Sevilla hasta el final de la guerra, cuando Eugenio d'Ors, director general de Bellas Artes, nombró a Llosent director del Museo de Arte Moderno de Madrid.
La "reformica"
Por entonces, Mercedes llevaba ya varios años de práctica de la abogacía, habiendo instalado en su propia casa un bufete que defendía a mujeres maltratadas, el asesinato de Antonia Pernía fue como una ola que se forma mar adentro y va cogiendo fuerza y tamaño hasta romper en la orilla. Y ¡vaya si rompió! Mercedes envió a ABC un artículo titulado "El domicilio conyugal", en el que denunciaba el doble rasero con el que la ley medía a hombre y mujeres. Aunque la censura lo retuvo tres meses, finalmente el director dio el visto bueno a la publicación.
Mercedes Fórmica estaba acostumbrada a recibir gestos de escepticismo de los jueces cuando en los procesos de separación reclamaba que fuese el hombre y no la mujer el que hiciese las maletas. «Está usted loca. ¿Cómo podemos tolerar que un hombre salga de «su» casa?», solían decirle.
Como la legislación consideraba que la residencia familiar era «del marido», la mujer que fuera maltratada por él y que quisiera separarse, perdía el derecho a la casa. Frente a ello Formica defendió que la vivienda era propiedad de la familia, y que quien debía abandonarla era el cónyuge culpable de la ruptura, fuera quien fuera, no el que la padeciera.
Mercedes Formica en la famosa foto de Inge Morath |
Su auténtica primera victoria fue cuando en julio de 1956 el juzgado de primera instancia 3 de Madrid emitió una sentencia en la que el magistrado resolvió que la esposa siguiese ocupando el domicilio conyugal, debiendo abandonarlo el marido. Franco no tuvo más remedio que acceder a sus peticiones y a regañadientes puso en marcha lo que se llamó popularmente "la re-formica" del Código Civil, reformándose 66 artículos del Código Civil (eliminó el "depósito de la mujer", la "casa del marido" pasó a denominarse "domicilio conyugal", y, a nivel civil, el artículo 105 del Código Civil consideró causa de separación "el adulterio de cualquiera de los cónyuges". ) En los cinco años transcurridos entre la aparición del artículo y la reforma del Código Civil Mercedes Formica no dejó de calentar el ambiente publicando varios artículos, pronunciando conferencias. También escribió una novela titulada "A instancia de parte", bajo el seudónimo de Demetrio Ron, donde se destapaba el espinoso tema del tratamiento del adulterio en la ley. El escándalo de la forma en que muchos hombres se libraban de una esposa no deseada apoyados en la forma en la que una acusación de adulterio, incluso no probada, bastaba para ello.
El cambio se produjo el 24 de abril de 1958, tras una ardua campaña en solitario a favor de la mujer y después de obtener el beneplácito del propio Franco, las Cortes Españolas aprobaron la reforma de sesenta y seis artículos del Código Civil. Se trató de la mayor reforma sufrida por este cuerpo legal desde su promulgación en 1888. Fue conocida en honor de su impulsora como la 'Reformica'.
En 1960 su matrimonio fue declarado nulo. Dos años después se casó con José María González de Careaga y Urquijo, fue un político e ingeniero industrial vasco, alcalde de Bilbao. Mercedes Formica murió en Málaga el 22 de abril de 2.002.
Mercedes Formica y Falange
En una gran parte, la culpa de esa damnatio memoriae a la que se ha sometido a nuestra protagonista fue por habérsele colgado la etiqueta de falangista.
Cuando tenía 20 años, oyó por la radio en casa de unas amigas un discurso de José Antonio Primo de Rivera, de quien no había oído hablar a ese momento. Un día decidió rellenar la ficha para afiliarse al Sindicato Español Universitario (SEU). Poco después fue nombrada delegada del SEU de la Facultad de Derecho. Su vida se orientó desde entonces a compaginar sus estudios universitarios con la participación en actividades de Falange Española.
Pero no se puede pasar por alto su evolución ideológica. Tras el fusilamiento del fundador de la Falange, Formica apostó por la disolución del movimiento. Cuando Franco decretó la unión de falangistas y tradicionalistas durante la Guerra Civil, Formica llegó a llamar a la Falange “amalgama monstruosa” y “albondigón”. La abogada gaditana, joseantoniana convencida, se fue apartando del movimiento durante la dictadura.
Las ideas de Formica chocaban frontalmente con los dogmas de la Sección Femenina de la Falange Española, que consideraba a la mujer un ser nacido para servir al varón. La abogada mantuvo discusiones constantes con Pilar Primo de Rivera, líder de esta organización.
En 1951, se celebró en España el primer Congreso Femenino Hispano-Americano y Pilar Primo de Rivera encargó a Formica una ponencia sobre el trabajo y la mujer. Cuando la Falange recibió el texto, lo censuró inmediatamente “porque reivindicaba la plena capacitación de la mujer. Era feminista”. La cúpula de la Sección Femenina dijo a la abogada que el texto se había perdido. Pero diez años más tarde, Pilar Primo de Rivera incluyó algunos párrafos literales del texto "perdido" en la Ley de derechos políticos, profesionales y de trabajo de la mujer.
Las personas cercanas a ella saben que se llevaba a matar con Pilar Primo de Rivera. “La Sección Femenina la apartó, porque consideraba que no era ‘trigo limpio’.
La polémica del busto
Menos de un año después, El 6 de octubre de 2015 el Ayuntamiento de Cádiz, gobernado por Podemos retiró el busto y lo "escondió" en el interior de la Biblioteca del edificio delante del cual estuvo colocado. Ante el aluvión de protestas, desde el Ayuntamiento se anunció que no se había retirado por motivos políticos, sino para protegerlo. Lo que fue inmediatamente desmentido por la concejala delegada de la Mujer, Ana Camelo que manifestó que se había retirado precisamente por ser una mujer representativa del franquismo, mujer de su casa, abnegada y esposa perfecta.
Solo un poco después, en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica el Ayuntamiento de Madrid, presidido por la alcaldesa del mismo partido que el que retiró el busto de Cádiz, aprobó en 2.017 una edición especial del callejero oficial cambiando el nombre de 52 calles, momento en que se asignó una calle a Mercedes Formica.
El último acto de este sainete lo protagoniza un grupo de intelectuales de Málaga que ha solicitado al Ayuntamiento de Cádiz el busto ya que si ellos no lo quieren, en Málaga, ellos están dispuestos a colocarlo en un lugar de honor.
Solo puedo atribuir la desorientación de Podemos al hecho de que, ciertamente, no hay nada más alejado al arquetipo de la actual ministra de Igualdad y su guardia pretoriana, que la gaditana Mercedes Formica.
Voy a terminar dejando que, entre tantos dimes y diretes, Francisco Umbral, nada sospechoso de plegarse a lo políticamente correcto ponga el punto final refiriéndose a ella como “reina del feminismo nacional sin gritos”
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FUENTES: Los artículos de El País que no están enlazados son de lectura bajo suscripción y por eso no he podido obtener su url.
- ANA RAMIREZ: "De falangista a feminista: Mercedes Formica, la mujer que desafió a Pilar Primo de Rivera". El Confidencial, 17/6/2019
- MIGUEL SOLER GALLO: "Mercedes Formica o el vaivén de las circunstancias". Diario de Cádiz, 30/4/2017.
- ROSARIO RUIZ FRANCO: "Mercedes Formica Corsi-Hezode". Real Academia de la Historia.
- VIDAL ARRANZ: "Mercedes Formica, la falangista feminista que convenció a Franco". El Norte de Castilla, 19/5/2019.
- MIGUEL ROVIRA: "Pioneras olvidadas por el feminismo y la historia".: Mercedes Formica. El Liberal, 13 /3/2021.
- JOSÉ ANDRÉS ROJO: "El coraje de dinamitar las propias ideas". El País, 7/8/2016.
- GUILLERMO BUSUTIL: "Mercedes Formica: Código de mujer". El País, 3/8/2016.
- "JESÚS. A. CAÑAS: Mercedes Formica, reconocida en Madrid y escondida en Cádiz". El País, 23/7/2016
- ISAÍAS LAFUENTE: "La «reformica» de Mercedes". ABC, 7/11/2003.
- WIKIPEDIA: Mercedes Formica.
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